Las organizaciones de empleadores, al igual que las empresas a las que representan, son un activo esencial de toda sociedad. Además, resultan instrumentales en la creación de empleo y en el aumento de los niveles de vida; y contribuyen al éxito de las empresas mediante su influencia en el entorno en el que hacen negocios y la prestación de servicios que mejoran su desempeño individual.
La formación es crucial para reforzar la capacidad de las organizaciones de empleadores y las empresas para participar en la elaboración de los programas nacionales, a fin de promover los intereses de los empleadores y desempeñar un papel eficaz como interlocutores sociales.
Trabajamos en estrecha colaboración con la OIT de Ginebra y la Organización Internacional de Empleadores (OIE) para ofrecer formación y oportunidades de intercambiar experiencias a las organizaciones de empleadores en una amplia variedad de ámbitos, entre otros:
fortalecimiento de las capacidades;
refuerzo del alcance de las organizaciones de empleadores con respecto a las pequeñas y medianas empresas;
desarrollo estratégico de las estructuras y gestión de las organizaciones de empleadores;
relaciones laborales;
responsabilidad social de la empresa y cuestiones conexas;
productividad;
VIH/SIDA en el lugar de trabajo;
seguridad y salud en el trabajo;
erradicación del trabajo infantil;
normas internacionales del trabajo y mecanismos de control de la OIT.
Los siguientes programas técnicos imparten actividades de formación en esta área de especialización: