El comercio no ocurre por sí solo. Detrás de cada intercambio de bienes, servicios o ideas hay personas: quienes negocian, quienes firman, quienes entregan, y los trabajadores cuyo esfuerzo lo hace todo posible. El derecho del comercio internacional es lo que mantiene unidas estas relaciones.
Está presente en cada etapa. Da forma a la negociación, configura el contrato y enmarca las instituciones, los actores y las normas del comercio mundial, desde el sistema multilateral de comercio hasta las aduanas, el transporte y la fiscalidad, pasando por las subvenciones y las empresas públicas. Y cuando una relación se rompe, ofrece los medios para resolver el conflicto de manera justa, mediante la mediación, el arbitraje y otras formas de solución de controversias. Hoy, todo ello se está transformando por el comercio digital, los datos y la inteligencia artificial.
En esencia, la finalidad de este derecho es sencilla: generar confianza. La confianza es lo que permite que socios distantes, y a menudo muy distintos, trabajen juntos con seguridad. Pero la confianza es también una cuestión de equidad. Las normas del comercio llegan a lo más profundo de las cadenas de valor mundiales y determinan las condiciones en las que trabajan millones de personas, así como el impacto de la producción sobre el medio ambiente. Para la Organización Internacional del Trabajo, es aquí donde el derecho del comercio encuentra su propósito más profundo: promover el trabajo decente, la justicia social y la protección del medio ambiente, de modo que los beneficios del comercio mundial se repartan de forma justa y sus costes no recaigan sobre los trabajadores ni sobre el planeta.
De esto tratan nuestros programas. Desde el Master of Laws in International Trade Law hasta una amplia variedad de cursos especializados, enseñamos a través de la práctica: casos reales, redacción y negociación, y simulaciones que reflejan el trabajo al que los profesionales se enfrentan realmente. En un campus de las Naciones Unidas en Turín, ayudamos a juristas, funcionarios públicos y profesionales a adquirir los conocimientos y la seguridad necesarios para actuar en cada etapa del comercio internacional, y a contribuir a una economía mundial más justa y más sostenible, fundada en el trabajo decente y la justicia social.