Cómo la Academia del CIF-OIT combinó normas internacionales del trabajo, exposición al terreno, intercambio entre pares y aprendizaje inmersivo para fortalecer los sistemas modernos de inspección.
Del 13 al 24 de octubre de 2025, la Academia del CIF-OIT sobre Administración del Trabajo, Inspección del Trabajo y Cumplimiento en el Lugar de Trabajo reunió en Turín a inspectores e inspectoras del trabajo, responsables de la administración laboral y profesionales del cumplimiento para dos semanas de aprendizaje intensivo.
La inspección del trabajo opera en un mundo laboral cada vez más complejo. Los servicios de inspección deben velar por el cumplimiento de la legislación laboral y de los principios y derechos fundamentales en el trabajo, responder a nuevas formas de empleo y riesgos emergentes, llegar a trabajadores en situaciones de informalidad y vulnerabilidad y utilizar eficazmente los datos y la tecnología, al tiempo que preservan la confianza, la independencia y el juicio profesional de los que depende la credibilidad de los sistemas de inspección.
La Academia abordó estos desafíos como interrelacionados. Combinó las normas internacionales del trabajo y la gobernanza institucional con aprendizaje sectorial, visitas de estudio, intercambio entre pares y simulaciones inmersivas. El resultado fue un recorrido de aprendizaje diseñado no solo para profundizar los conocimientos técnicos, sino también para fortalecer las capacidades prácticas e interpersonales que los inspectores necesitan sobre el terreno.
El programa comenzó examinando el papel de la administración del trabajo y de la inspección del trabajo como instituciones públicas que contribuyen al trabajo decente, a una gobernanza eficaz del mercado de trabajo y a la protección de los derechos en el trabajo.
Los participantes analizaron el mandato, las funciones y las facultades de la inspección del trabajo, las condiciones necesarias para que los sistemas de inspección sean eficaces y la importancia de vincular la autoridad jurídica con una planificación rigurosa, la coordinación institucional y resultados medibles.
Las Directrices de la OIT sobre los principios generales de la inspección del trabajo sirvieron como referencia importante para reflexionar sobre cómo los sistemas de inspección pueden seguir siendo eficaces, coherentes y capaces de responder a la evolución de los mercados de trabajo.
La atención se centró también en la informalidad y la transición a la economía formal. A partir de la Recomendación de la OIT sobre la transición de la economía informal a la economía formal, 2015 (núm. 204), los participantes examinaron cómo la inspección del trabajo puede contribuir a ampliar la protección y promover el cumplimiento, sin perder de vista las realidades económicas y sociales que caracterizan el trabajo informal.
Un tema recurrente a lo largo de la Academia fue que la inspección no puede apoyarse únicamente en una aplicación reactiva de la legislación. Los participantes exploraron cómo los servicios de inspección pueden combinar prevención, asesoramiento, control, datos y alianzas en un enfoque más estratégico del cumplimiento.
Las sesiones sobre indicadores de impacto, planificación y medidas de aplicación animaron a los participantes a considerar cómo orientar recursos de inspección limitados hacia los ámbitos en los que pueden generar mayores resultados. Más adelante en el programa, esta perspectiva se amplió mediante el trabajo sobre planificación estratégica del cumplimiento y tecnologías digitales transformadoras para la administración del trabajo y la inspección del trabajo.
Las herramientas digitales no se presentaron como un fin en sí mismas, sino como parte de un proceso más amplio de modernización institucional. El énfasis se mantuvo en cómo los datos, la tecnología y una planificación más adaptativa pueden ayudar a las inspecciones a identificar prioridades, mejorar el seguimiento y adoptar decisiones mejor fundamentadas.
La estructura de cursos optativos de la Academia permitió a los participantes adaptar el programa a sus prioridades profesionales. Los optativos abordaron la construcción, las zonas rurales —incluidas la agricultura y la minería—, la industria manufacturera, los sistemas de administración del trabajo y los vínculos entre inspección del trabajo, seguridad social y seguridad y salud en el trabajo.
Estos itinerarios técnicos se complementaron con aprendizaje entre pares. Un World Café creó un espacio para que los participantes compararan prácticas nacionales, debatieran dilemas comunes y examinaran cómo se abordan desafíos similares en distintos contextos institucionales. Este intercambio resultó especialmente valioso en un grupo que reunía a profesionales con diferentes mandatos, sistemas jurídicos y niveles de experiencia.
El aprendizaje se trasladó luego fuera del aula. Según el itinerario optativo elegido, los participantes visitaron una mina, un centro de formación profesional para el sector de la construcción y una empresa manufacturera. Las visitas ofrecieron un entorno concreto para observar procesos productivos, organización del trabajo, riesgos laborales y desafíos de cumplimiento, y para conectar los debates técnicos con las realidades que los inspectores encuentran en la práctica.
Durante la segunda semana, el programa prestó especial atención a los principios y derechos fundamentales en el trabajo. Las sesiones abordaron la no discriminación, la libertad sindical y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva, la eliminación del trabajo infantil, la eliminación del trabajo forzoso u obligatorio y la seguridad y salud en el trabajo.
Los debates reforzaron el papel de la inspección del trabajo para traducir los derechos y las protecciones jurídicas en la práctica de los lugares de trabajo. También destacaron la importancia de la coordinación y la cooperación entre instituciones, interlocutores sociales y, cuando corresponde, autoridades de distintos países.
La movilidad laboral, los riesgos de explotación y la colaboración transfronteriza se analizaron junto con la seguridad y salud en el trabajo, la investigación de accidentes y la gobernanza digital.
Una segunda ronda de cursos optativos se centró en cuestiones que influyen cada vez más en la práctica de la inspección: riesgos psicosociales, nuevas formas de trabajo, trabajo en plataformas, servicios de intermediación, enfoques de formalización y cumplimiento, e investigación de accidentes de trabajo.
Estos temas llamaron la atención sobre ámbitos en los que las relaciones de empleo, las responsabilidades y los riesgos pueden ser menos visibles o más difíciles de determinar. Llevaron a los participantes a ir más allá de las rutinas habituales de inspección y a considerar cómo se recaban las pruebas, cómo se formulan las preguntas y cómo se ejerce el juicio profesional en situaciones complejas.
Las experiencias de aprendizaje inmersivo de la Academia se diseñaron en torno a ese mismo desafío: ¿cómo pueden los inspectores practicar la complejidad de una inspección en un entorno de aprendizaje seguro antes de enfrentarse a situaciones comparables sobre el terreno?
Los participantes trabajaron con escenarios realistas utilizando la Cinema Room y la Evidence Room del CIF-OIT, así como un avatar asistido por inteligencia artificial. Un escenario examinaba los servicios de intermediación y las relaciones laborales en una cadena de suministro de curado de vainilla. Otro reconstruía un accidente de trabajo en una obra de construcción. Un tercero se centraba en los riesgos psicosociales en un entorno hospitalario.
Los participantes debían observar cuidadosamente, analizar documentos y pruebas materiales, detectar inconsistencias, debatir interpretaciones diferentes y prepararse para las entrevistas. La interacción apoyada por IA añadió otra dimensión al permitirles practicar la formulación de preguntas, la escucha, el tono y la comunicación, capacidades esenciales cuando los inspectores se relacionan con trabajadores, empleadores y otros actores en situaciones sensibles.
Las actividades de realidad virtual y aumentada ofrecieron nuevas oportunidades para explorar lugares de trabajo, identificar peligros y poner a prueba las capacidades de observación y toma de decisiones mediante escenarios interactivos. En todos estos métodos, los participantes realizaron prácticas realistas sin exponerse a riesgos innecesarios.
La Academia concluyó volviendo la mirada hacia el futuro de la inspección del trabajo. Los debates subrayaron que los sistemas modernos de inspección necesitan algo más que nuevas herramientas. Requieren profesionales capaces, mandatos claros, instituciones sólidas, cooperación y una capacidad continua para aprender y adaptarse.
Para los participantes, las dos semanas conectaron las normas internacionales del trabajo con las realidades operativas de la inspección: planificar, observar, analizar, comunicar, hacer cumplir y prevenir. Para las instituciones, la Academia mostró cómo el desarrollo profesional puede combinar profundidad técnica, intercambio entre pares, exposición al terreno y métodos de aprendizaje que reflejan la complejidad del trabajo real de inspección.
Este enfoque está en el centro del trabajo del CIF-OIT en materia de inspección del trabajo: apoyar a las inspecciones y administraciones laborales para fortalecer el cumplimiento, proteger los derechos en el trabajo y construir instituciones preparadas para un mundo del trabajo en rápida transformación.